sábado, 18 de agosto de 2007

Limpiando telarañas

¿Yo? Sí, yo por aquí. Limpiando las telarañas después de tanto tiempo...

Es curioso cómo se llama a veces en japonés la casa de tus padres en el pueblo: "jikka", primero con el carácter de "verdadero" y después el de "casa". Vamos, tu verdadera casa.

Pues nada, que después de pasar una semanita en casa de mis padres me ha dado tiempo a pensar. Volver a estos sitios suele servir para desconectar, airearte y al cabo de unos días empezar a ponerte de los nervios, jejeje. Pero a mí siempre me ha servido para reflexionar.

Y he llegado a una conclusión. No puedo dejar de lado las cosas que de verdad quiero hacer esperando que tenga más tiempo y lleguen tiempos mejores. Simple y llanamente porque si no me muevo un poquito para hacer lo que quiero y sólo me centro en lo que "tengo-que-hacer", tal vez esos tiempos mejores no lleguen nunca. Me parece que esperar sin hacer nada no es buena opción.

Así que he pensado en quitarle a esto las telarañas. Al menos por hoy, e intentar seguir pasándome por aquí... A ver qué hay que contar.

A veces me siento muy tonta porque las coincidencias se agolpan a mi alrededor como si de remolinos se trataran. Es muy raro, pero hay muchas cosas que simplemente "pasan" y crean proyectos cuando creo que estoy dormida. Me hacen abrir un poquito los ojos y pensar que quiero moverme por ahí... No se pueden dejar escapar.

Así que después de esta parafernalia de reflexiones que generalmente se hacen en una mesa bebiendo algo... Pues yo me voy a comer y esas cositas.

Todo se me hace raro.

3 comentarios:

Black Hole dijo...

Y bien que has hecho en recordarlo porque, a veces, el trabajo se vuelve adictivo en su forma de que no te deja ver más allá de él y transforma tu vida silenciosamente...

Y me alegro de ver que ésto crece otra vez con un post, pero no quites todas las telarañas que sino ¿dónde quedaría Dada? ^^U

Drizzt dijo...

Oh! de vuelta! bien!!! ^^!!!!!!!!!!

Pues seguiremos eschuchando tus historias

Addictive Epicurean dijo...

1.- Es verdad... Como limpie todo mi Dada va a sufrir mucho. Le dejaré el rinconcito decorado a su gusto. Jo, pobrecita jis jis.

Y tienes razón el trabajo es un poco como un remolino, que te va arrastrando y cuando te quieres dar cuenta ya ni siquiera luchas por salir, sino sólo por seguir respirando en ese caos. Tengo que hacer algo.

2.- Qué bien! Tú por aquí! ^_^ Sólo espero que aún me queden en la manga cuentos por contar ^^

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